decodeK

Una novela, dos bandos

Suceso2019-10GéneroComentarios de odioDebate

Una celebridad dice que leyó un libro y le llueven comentarios de odio; la película basada en él se convierte en una guerra de calificaciones desde el día del estreno. Es el caso emblemático de cómo el debate de género en Corea se libró a finales de la década de 2010 encima de una obra de cultura pop.

Todo arranca con la novela de Cho Nam-joo Kim Ji-young, nacida en 1982, publicada en otoño de 2016. Sigue a una mujer común nacida en 1982 por la escuela, el trabajo, el matrimonio y la maternidad, y anota cada discriminación con la frialdad de un informe clínico. Hasta el nombre está calculado: Kim es el apellido más común de Corea y Ji-young fue de los nombres más populares para niñas en los ochenta. Cualquiera podía leerlo como su historia o la de su hermana. Salió el mismo año que el asesinato de la estación Gangnam, cuando las mujeres coreanas empezaban a hablar en voz alta del miedo y la desigualdad cotidianos, y el libro pronto se leyó como la bandera de un bando.

El impulso en ventas vino de donde menos se esperaba: la política. En la primavera de 2017 un legislador regaló un ejemplar a cada miembro de la Asamblea Nacional, y el político Roh Hoe-chan le dio uno al presidente Moon Jae-in con el mensaje de que abrazara a las Kim Ji-young de 1982. En 2018 superó el millón de copias en dos años, la primera novela coreana en lograrlo en nueve años. La reacción en contra fue igual de fuerte. Le criticaron elegir estadísticas a conveniencia y escribir hombres de cartón, en foros antifeministas circularon apodos burlones y hasta salieron parodias y libros con protagonista masculino, tipo "Kim Ji-hoon, nacido en 1990".

La pelea entró de lleno al fandom en marzo de 2018. Cuando Irene de Red Velvet contó en un fanmeeting que había leído el libro, algunos fans hombres publicaron fotos de sus imágenes y su merch destrozados y anunciaron que dejaban de apoyarla. Una frase sobre lo que estaba leyendo se volvió prueba de lealtad. Irónicamente, tras el escándalo el libro volvió a venderse. Sooyoung de Girls' Generation también había dicho que la novela la conmovió. Toda esa época, en la que lo que una idol leía o se ponía se interpretaba como declaración feminista, cabe en esta escena.

Cuando se anunció la película, todo escaló. En el tablero de peticiones de la Casa Azul apareció una pidiendo frenar la adaptación, y las redes de Jung Yu-mi, elegida para ser Ji-young, se llenaron de ataques. Lo irónico: poco antes el bando contrario la había atacado solo por promocionar Burning, su película con Yoo Ah-in. En menos de dos años fue blanco de ambos lados. En entrevistas dijo que la historia no trata de una guerra de sexos y que quienes gritan en internet no son el mundo entero. Gong Yoo interpretó a Dae-hyun, el esposo que pide licencia de paternidad.

La película se estrenó el 23 de octubre de 2019 y la sección de calificaciones de Naver se volvió campo de batalla. A una semana, los internautas hombres le daban alrededor de 2.5 y las mujeres alrededor de 9.5. Como cualquiera podía calificar sin haber comprado boleto, se leyó como voto de bando; entre espectadores verificados, hombres y mujeres coincidían en 8 a 9 puntos. Al final sumó unos 3.57 millones de entradas y superó su punto de equilibrio al octavo día. Escenas como la cámara oculta en el baño de la oficina reabrieron la conversación sobre delitos sexuales digitales, y la reseña de un vocero juvenil de un partido terminó borrada tras la polémica.

Ese mismo mes llegó la noticia de la muerte de Sulli. El akpeul y los ataques en línea contra mujeres del entretenimiento se volvieron tema nacional de golpe, y por eso ambas historias aparecen juntas cuando se habla de lo que cambió después de Sulli.

Fuera de Corea el ambiente fue otro. La edición de Japón fue a tercera impresión en cuatro días y pasó los 200,000 ejemplares, y el libro apareció en una lista del National Book Award de Estados Unidos. Aun así, algunos usuarios coreanos bombardearon con una estrella la página de Amazon Japón hasta que las reseñas se bloquearon por un tiempo. El conflicto de género coreano lo siguió hasta el otro lado de la frontera. Ese patrón, donde se mira quién apoya la obra antes que la obra, vuelve cada vez que sale una historia protagonizada por mujeres.