jendeo galdeung: gender + 갈등 (젠더 갈등)
Es cuando la opinión pública se parte en dos según el género. Se nota sobre todo entre veinteañeros, y basta un libro o un gesto con la mano de una celebridad para prenderlo.
Las peleas vivían en foros de internet hasta más o menos 2015, y de ahí saltaron a todo el país. Tras el asesinato de la estación de Gangnam en 2016, la salida del metro se llenó de notitas adhesivas, y ese mismo año las estudiantes que protestaban en la Universidad Femenina Ewha cantaron Into the New World a coro como himno. En 2018 el MeToo se extendió al mundo del arte y la academia y el tema se volvió noticia nacional. Para 2021 ya era asunto electoral, con palabras como 'idaenam' e 'idaenyeo' para hombres y mujeres de veintitantos.
Cada lado cuenta una historia distinta. Uno habla del servicio militar que solo hacen los hombres y de cómo se compensa; cómo valorar casi dos años de vida en el cuartel es uno de los ejes, y de ahí sale también el debate sobre las mujeres y el ejército. El otro habla de techos al contratar y ascender, de a quién le toca freír jeon y preparar los ritos a los ancestros cada festividad, de la presión de la familia política, la crianza en solitario y de un culto a la apariencia que golpea más a las mujeres. Hay quien ve la raíz en lo que dejó el confucianismo.
Para los fans de fuera, el frente de batalla suele ser el K-pop y los doramas. La novela de 2016 Kim Ji-young, nacida en 1982 terminó importando menos por su historia que por quién admitía haberla leído, y la opinión se dividió en dos bandos. Hubo un momento en que circuló la idea de que cierta forma de los dedos era símbolo de una comunidad online, y los idols tuvieron que dar explicaciones hasta por una simple V con los dedos. A Hwasa, que ha dicho abiertamente que no va a encajar en moldes de belleza, la mencionan cada vez que la pelea es sobre la apariencia.
También hay momentos más duros. Después de que Sulli, quien chocó de frente con las normas impuestas a las mujeres y soportó años de comentarios de odio, muriera en 2019, los grandes portales cerraron los comentarios en las noticias de famosos. En 2024 salió a la luz la crisis de los deepfakes sexuales y el Congreso endureció las penas.
El fuego arde sobre todo en comunidades anónimas, donde foros de mayoría masculina y de mayoría femenina se hacen capturas unos a otros en un loop de cámara de eco, mientras que en persona la gente se ha vuelto cautelosa al tocar el tema. Este grafo no toma partido: solo registra qué pasó, cuándo y qué cambió en las reglas.