decodeK

doljanchi (돌잔치와 돌잡이)

PalabraRito de pasoFamiliaLo esencial

La gran fiesta del primer cumpleaños de un bebé, el dol. El momento estrella es el doljabi: se ponen objetos sobre una mesa y todos esperan a ver cuál agarra el bebé.

¿Por qué importa tanto el primer año? Hasta mediados de los años 50, la mortalidad infantil en Corea rondaba el 15%. Si el bebé superaba su primer año, la familia sentía que ya la había librado y hacía un banquete; muchos padres incluso esperaban hasta entonces para registrar el nacimiento. Es parte de la misma cadena de rituales que el sueño de concepción y los 100 días del baegil. Hoy que nacen tan pocos niños (fecundidad por debajo de 0,8), el dol pesa todavía más. En el ejército no te dan permiso por los 60 años de tus padres, pero sí hasta dos días por el doljanchi de tu hijo.

El bebé usa hanbok y los niños suelen llevar un hogeon, un gorro con cara de tigre. Hasta los 90 se celebraba en casa con la familia, pero desde los 2000 mandan los bufés y los salones especializados en doljanchi. Los invitados llevan dinero de regalo y van bien arreglados sin exagerar. Si llegas todo de negro como a un funeral, el que desentona eres tú.

Cada objeto del doljabi tiene su significado. El hilo es vida larga y sana, el arroz y el dinero son riqueza, los libros y pinceles son el camino del estudio, las azufaifas son muchos descendientes. Hoy aparecen estetoscopio para doctor, mazo de juez para abogado, micrófono para artista, hasta un mouse o un avioncito. La mesa sigue a las estrellas del momento: pelotas de golf en la era de Pak Se-ri, patines de hielo cuando despegó Kim Yuna. Que los papás acerquen al bebé el objeto que quieren y manden el hilo y las azufaifas a la esquina es un secreto a voces. El registro escrito más antiguo es de 1725: la carta de un padre que no pudo ir al primer cumpleaños y pregunta qué agarró su hijo.

Los animales también tienen el suyo. La panda Fubao de Everland agarró un pan wotou, y sus hermanas gemelas Ruibao y Huibao eligieron una pesa y un micrófono. Y un juego de palabras coreano de regalo: ai dol (el primer año de un niño) y aidol (ídolo) suenan igual, así que dicen que hacia los treinta tus amigos se dividen en los que miran ídolos y los que cuidan niños.