Lightsticks en la plaza
Tras la ley marcial de diciembre de 2024, en las protestas las velas cedieron su lugar a los lightsticks de idols. Las fotos de los colores de cada fandom brillando juntos en una misma multitud salieron en medios de todo el mundo y se volvieron la nueva cara de la protesta coreana.
Todo empezó en 2016. Durante las protestas con velas contra Park Geun-hye, un diputado soltó que las velas se apagan cuando sopla el viento. La gente respondió llegando con velas LED, linternas y hasta antorchas, y los fans de idols sacaron el lightstick que tenían guardado en casa. Algo que no sirve de nada fuera de un concierto se volvió una luz que el viento no apaga. Bajo una bandera de Alianza de Fandoms por la Democracia, fandoms que normalmente no se soportaban marcharon lado a lado.
El estreno en grande llegó después de la ley marcial del 3 de diciembre de 2024. En cuestión de horas, comunidades de K-pop como theqoo, Instiz y Twitter se llenaron de la misma pregunta: ¿puedo llevar mi lightstick? Algunos temían que su bias terminara metido en política o que salpicara a los miembros que estaban en el servicio militar, pero la mayoría dijo que sí. En la marcha nocturna del 4 de diciembre ya se veía la luz verde de NCT, y el primer sábado, 7 de diciembre, la calle frente a la Asamblea Nacional en Yeouido era un arcoíris.
El lugar era casi perfecto. Justo frente a la Asamblea está KBS, donde se graban las presentaciones del programa musical Music Bank, y los fans eran expertos en esperar horas en esa zona, llueva o truene, para ver a sus favoritos llegar al trabajo. Los organizadores tuitearon que los lightsticks eran bienvenidos y mezclaron hits de idols con canciones de protesta. Por esa misma corriente Into the New World, de Girls' Generation, se volvió el gran coro de la plaza.
El talento fan brilló en el bongkku, el arte de decorar tu lightstick. Al de NCT, que es cuadrado, le pegaron la palabra destitución en la cara iluminada, y el Binky Bong con forma de conejo de NewJeans llevaba cejas enojadas y una bandana roja. Después del desastre de Jeju Air, la gente ató listones negros a sus lightsticks en señal de luto. El MOA stick de TXT tiene un botón que hace parpadear a los MOA sticks cercanos, y lo usaron para encontrarse entre la multitud.
Tampoco fue solo fiesta de K-pop. Aparecieron lightsticks de equipos de béisbol de la KBO, merch de equipos de esports y hasta lightsticks de idols ficticios de novelas web. Hubo otakus haciendo otagei con barras de luz y un fan de Star Wars con un sable de luz de colección, y nadie superaba que esa misma semana se estuviera celebrando Seoul Comic World.
La mezcla de generaciones también fue nueva. Manifestantes de mediana edad preguntaban dónde se compraban esas cosas, entre discurso y discurso había mini clases de qué lightstick es de quién, y la generación MZ a su vez pidió aprender las viejas canciones de protesta. El Partido Progresista fue el primer partido en fabricar su propio lightstick y tuvo que bajar el link de pedidos porque se saturó, mientras los manifestantes contra la destitución respondieron con bastones de tránsito.
Visto al revés, también dice algo de seguridad: la gente se sintió tranquila llevando un aparato frágil de unos 50.000 a 60.000 wones. La historia del lightstick arranca con el bastón en forma de número siete que YG hizo para SE7EN y tomó su forma actual con el de corona que G-DRAGON diseñó para BIGBANG. Antes de eso, los fandoms se distinguían por el color de sus globos, blanco para H.O.T. y amarillo para Sechs Kies. La imagen del equipo de concierto iluminando la plaza en plena crisis de la destitución llegó después a marchas en Taiwán y, en 2026, a protestas en Japón contra la reforma del artículo 9.