
Park Hae-joon
El actor que interpretó a Lee Tae-oh, el esposo que todo Corea amó odiar en The World of the Married. Cinco años después, hizo llorar al mismo público como Gwan-sik, el marido firme como roca de Si la vida te da mandarinas.
Nació en 1976 en Busan y su nombre real es Park Sang-woo. El nombre artístico se lo puso el actor veterano Jo Sung-ha en el rodaje de la película Helpless (2012): le pareció que el suyo era demasiado común y eligió uno que evoca el mar (hae). Es busanense de pura cepa y en sus diálogos todavía se cuela un leve acento de Gyeongsang, algo que sus fans ven como parte de su encanto. Una tía lo animó a actuar en la prepa y entró a la escuela de teatro de la Universidad Nacional de Artes de Corea en su segunda generación. Su sunbae de la primera, Lee Sun-kyun, lo vio y lo bautizó como "el Jang Dong-gun de K-Arts". Cuando llevaba el pelo largo también le decían Terius y la estatua de David.
El arranque no fue fácil. No se adaptó a Seúl, faltaba a clases, acumuló advertencias académicas y dejó la escuela; volvió a inscribirse en 2000. En esa segunda vuelta conoció a su esposa. Los fans aman la historia: tomando soju en un local de gamjatang pasaron tres o cuatro horas acordando que no debían salir juntos, hasta que dijeron "bueno, salgamos". Desde finales de los noventa se dedicó al teatro, y ha contado que en la época sin fama la pareja vivía con un millón de wones al mes.
El público empezó a reconocerlo como un usurero despiadado en Helpless. En 2014 fue el jefe Cheon en Misaeng de tvN, papel que le dejó el apodo, y en la película Believer (2018) interpretó al capo narco Park Seon-chang junto a Jo Jin-woong y Ryu Jun-yeol, con nominación a mejor actor de reparto en los Baeksang Arts Awards. Ese mismo año apareció en My Mister, protagonizada por su sunbae Lee Sun-kyun, como Gyeom-deok, un monje pura calma, lo contrario de sus villanos.
El papel que lo marcó llegó en 2020 con The World of the Married de JTBC. Como Lee Tae-oh engaña a la esposa interpretada por Kim Hee-ae y trata de sostener dos hogares, y su frase "¡Enamorarse no es un crimen!" se abrevió como "sa-ppa-joe-a" y se volvió meme nacional. La serie convirtió una premisa típica de makjang en un thriller psicológico asfixiante, rompió el récord de rating para un drama fuera de las cadenas abiertas y quedó como ejemplo de cómo el cable superó a las grandes cadenas y se quedó con la corona del rating. El detrás de cámaras es buenísimo: tras ver el original británico casi pidió que lo cambiaran, hasta que Byun Young-joo, directora de Helpless, le dijo que con Kim Hee-ae de pareja tenía que hacerlo, que no podía ser peor que los tipos que ya había interpretado. Cuando se estrenó, ella quedó en shock al ver que lo había empujado al villano más odiado de su carrera. Él dice que dijo esa frase con total sinceridad, sin saber lo terrible que sonaba, y que le encanta que se volviera frase célebre.
En 2022 hizo una breve aparición en Broker de Hirokazu Kore-eda, y en 2024 fue uno de los ocho participantes de la serie de Netflix The 8 Show. Como casi nunca deja de trabajar, su filmografía va de un oficinista de mediana edad y un monje a un adicto y a una figura real de la historia moderna coreana.
En 12.12: The Day (2023) interpretó a Noh Tae-geon, personaje inspirado en Roh Tae-woo, y entró al club de las películas de diez millones. Luego, en 2025, Si la vida te da mandarinas de Netflix le dio la vuelta total a su imagen: es el Yang Gwan-sik adulto, un hombre callado que protege a su familia sin quejarse, con Park Bo-gum como su versión joven e IU como la joven Ae-sun. El director Kim Won-seok dijo que el papel necesitaba más a una buena persona que a un gran técnico, así que llamó al actor más bondadoso que conocía. Park admite que en lo familiar se parece a Gwan-sik en un 70 por ciento. Ese papel le dio el premio a mejor actor de drama en los Korea Culture and Entertainment Awards 2025.
Fuera de cámara: mide 185 cm, es cinta negra tercer dan de taekwondo, cocina en serio (fue él quien le enseñó a su esposa) y tiene un truco raro, silbar entre los dientes. Es fan de los Lotte Giants y ama el arroz con anguila.