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Jo Jin-woong

Jo Jin-woong

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Un actor que pasó diez años en el teatro de Busan, se volvió el roba escenas favorito de Chungmuro y terminó protagonizando películas. A finales de 2025 anunció su retiro tras reportes sobre sus antecedentes penales de adolescente.

Su nombre real es Jo Won-jun. Jo Jin-woong es el nombre de su papá. Le encantaban esos caracteres, que significan algo así como 'trueno' y 'macho', y antes de que saliera su primer crédito en cine le pidió a su padre que se lo prestara. La respuesta: 'como ya no queda nada que llevarte de esta casa, llévate eso también'. En You Quiz on the Block contó que le paga regalías, sobre todo subiéndole el límite de la tarjeta de crédito.

Nació en Busan, pero los problemas del negocio familiar lo llevaron a cambiar de escuela entre Seúl y Seongnam. Descubrió el teatro en el club de su prepa, volvió a casa para estudiar cine y teatro en la Universidad Kyungsung y pasó unos diez años en una compañía de Busan, donde llegó a compartir escenario con Kim Yoon-seok. Cuando por fin se fue a Seúl en 2004, un compañero mayor le preguntó qué se llevaba después de tantos años. Su respuesta: 'gente'.

Su debut en Chungmuro fue un papel mínimo como un enorme prefecto escolar en Once Upon a Time in High School. En Our Brother y A Dirty Carnival sus papeles eran chicos pero le daban la vuelta a la historia, y así se ganó fama de roba escenas con pegada. Él dice que su verdadero punto de quiebre fue Gangster High, de 2006. Su cuerpo cambiaba con cada papel: llegó a 128 kg para Our Brother y después bajó 18 kg para La doncella. En la tele lo quisieron como Kwak Han-seom en Chuno y como el guardaespaldas Mu-hyul en Deep Rooted Tree, un papel que le recomendó su amigo Jang Hyuk, también de Busan y de la misma edad.

En Nameless Gangster (2012) fue el jefe rival Kim Pan-ho frente a Choi Min-sik y Ha Jung-woo. Choi le soltó una improvisación fuera de guion y él la recibió con tanta calma que dejó impresionado al veterano. Su forma de hablar mezclaba jerga de mafioso con el dialecto de Gyeongsang de la gente mayor, inspirado en su tío. Luego llegó A Hard Day (2014), donde su policía corrupto Park Chang-min tuvo una de las entradas de villano más recordadas del cine coreano. Por ese papel compartió con Lee Sun-kyun el premio a Mejor Actor de cine en los Baeksang Arts Awards, el primer empate en 40 años.

Ese mismo año interpretó al comandante japonés Wakisaka en The Admiral: Roaring Currents sin decir ni una línea en coreano. No hablaba nada de japonés, pero la crítica dijo que sonaba natural, y fue su primera película de diez millones. Se rapó para el peinado de samurái siendo recién casado, así que llegó con peluca a su propia boda. Después vinieron el francotirador Sokssapo en Assassination y el inquietante tutor Kouzuki en La doncella de Park Chan-wook, para la cual tomó clases de japonés cuatro días a la semana.

El papel que lo volvió una cara conocida para todos fue el detective Lee Jae-han en Signal (2016) de tvN, el policía al otro lado de un walkie-talkie que conecta dos épocas, junto a Lee Je-hoon y Kim Hye-soo. La serie es emblema de la época en que el cable superó a la TV abierta y un referente de los dramas policiacos coreanos. Sus películas como protagonista único tuvieron suerte dispareja, y muchos opinan que brilla más en elencos corales como Believer, The Spy Gone North o Intimate Strangers. Sus películas suman más de 77 millones de entradas.

Fuera de cámara es fan a muerte de los Lotte Giants. Le confesó en la cara a Kang Ho-dong que dejó de ver 2 Days & 1 Night hasta que Kang salió del programa, todo porque en 2008 el elenco hizo un show en el campo de Sajik, el partido se retrasó y Lotte perdió la ventaja. En 2013 cumplió su sueño de lanzar la primera bola en la inauguración de Lotte en casa, y cuando le preguntaron si prefería el éxito de su película o un campeonato de Lotte, eligió a Lotte sin pensarlo. Por tantos papeles de luchador independentista, en 2021 viajó a Kazajistán como enviado ciudadano para repatriar los restos del general Hong Beom-do, y en 2025 recitó el juramento a la bandera en el 80 aniversario de la Liberación.

En 2025 le cobraron unos 1,100 millones de wones en impuestos por manejar sus ingresos a través de una empresa propia; su agencia habló de una diferencia de interpretación fiscal y apeló. En diciembre, Dispatch reportó antecedentes juveniles que incluían delitos graves de su época de preparatoria, además de una multa por agresión y un caso de manejo en estado de ebriedad ya de adulto. La agencia negó las acusaciones de agresión sexual, pero reconoció errores de su adolescencia y malas decisiones de adulto, y Jo pidió disculpas y anunció su retiro de la actuación. La secuela Second Signal quedó en el aire. Una denuncia contra los periodistas por violar la Ley de Menores terminó en 2026 con la policía decidiendo no turnar el caso a la fiscalía.