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Zombis y un goblin en un solo año

Suceso2016-07Punto de quiebreGénero

En el verano de 2016 corría por un KTX huyendo de zombis. Para el invierno ya era un goblin de 939 años. En un solo año, Gong Yoo se llevó una película de diez millones de espectadores y el drama de cable más visto hasta entonces.

Todo empezó con una pausa. Tras unos tres años lejos de la pantalla, Gong Yoo estrenó cuatro proyectos solo en 2016. Un romance de febrero pasó sin mucho ruido, pero los otros tres fueron éxitos uno tras otro. Por eso en Corea todavía le dicen "el año de Gong Yoo".

El primer golpe llegó en julio con Estación Zombie: Tren a Busan. Era la primera película con actores reales de Yeon Sang-ho, que hasta ahí solo hacía animación, y el primer blockbuster zombi de Corea. La invitación a las Midnight Screenings de Cannes disparó las ventas internacionales antes del estreno y bajó el punto de equilibrio. Solo con las funciones previas pagadas juntó más de 500 mil personas, y el 7 de agosto superó los diez millones de espectadores, la única película que lo logró en 2016. Gong Yoo es Seok-woo, un gestor de fondos que intenta llevar a su hija con su mamá en Busan y queda atrapado en unos vagones junto a Ma Dong-seok y Jung Yu-mi. Dato curioso: el equipo no consiguió los planos del KTX por seguridad, así que el área de arte se subió a trenes reales y midió todo a mano. El final lacrimógeno dividió al público coreano, pero afuera se sintió fresco, y la peli sigue apareciendo justo detrás de Parásitos como la película coreana más querida en las encuestas de Hallyu. Zombis que corren y articulaciones que crujen: la fórmula del zombi a la coreana quedó fijada aquí.

En septiembre cambió al cine de época. En La era de las sombras de Kim Jee-woon interpretó a Kim Woo-jin, joven líder de una célula de resistencia antijaponesa inspirado en el independentista real Kim Si-hyeon. Confesó que actuar junto a Song Kang-ho, con Lee Byung-hun en un cameo, le dio nervios, pero la película llevó 7,5 millones de espectadores en la temporada de Chuseok.

Y a fin de año llegó a tvN Goblin. La guionista Kim Eun-sook llevaba casi cinco años tratando de convencerlo, desde que salió del servicio militar, y él siempre decía que no. Cuando por fin aceptó, fue para ser Kim Shin, un general de Goryeo condenado a la inmortalidad. La química con Kim Go-eun y Lee Dong-wook explotó y el drama fue el primer programa de cable en pasar el 20% de rating. "I Will Go to You Like the First Snow" de Ailee, el tema de Kim Shin, se volvió el primer OST de drama en llegar al número uno anual de Melon. El abrigo largo y el peinado con raya al medio se volvieron uniforme callejero ese invierno, y al año siguiente ganó Mejor Actor de TV en los Baeksang Arts Awards.

Apocalipsis zombi, espionaje de la época colonial, romance fantástico: tres géneros en unos seis meses y los tres fueron éxitos. Eso no pasa seguido. Por eso se dice que en esta etapa se consolidó la costumbre de los actores coreanos de saltar entre géneros y entre cine y TV sin pensarlo dos veces. Aunque Gong Yoo ya venía por ese camino: se volvió estrella con la comedia romántica Coffee Prince y luego dio un giro fuerte con Silenced, una película que él mismo impulsó después de leer la novela durante el servicio militar.

El epílogo es más humano. Años después contó en un programa de YouTube que, aunque todo le salía bien, en esa época se sentía vacío y un poco perdido. Tras otra pausa larga volvió en El juego del calamar 2 como el reclutador misterioso de las fichas de ddakji, su primer papel de villano. Lo de cambiar de género todavía no termina.