remake + 판권 (리메이크 판권)
Vender el derecho a volver a hacerlo, no la obra terminada. Así se abre algo más grande que el público que ve con subtítulos: mercados enteros que la vuelven a filmar con sus propios actores.
Si vendes derechos de emisión, el show se transmite y listo. Si vendes derechos de remake, la misma historia se viste distinto en cada país y cada versión genera su propia plata. Los títulos coreanos empezaron a venderse así en los 2010. El hallyu había llevado los K-dramas por toda Asia y, con la taquilla local estancada, empresas como CJ convirtieron en estrategia vender derechos y coproducir en cada país. La película Miss Granny tuvo versiones en China, Vietnam, Japón, Tailandia e Indonesia.
El mayor éxito es Good Doctor. En 2017 consiguió horario estelar en una cadena abierta de Estados Unidos y sumó temporada tras temporada, además de versiones en Japón y Turquía. My Sassy Girl renació en siete países: Estados Unidos, Japón, China, Vietnam, Tailandia, Indonesia y Filipinas. Signal tuvo en 2018 una versión de Fuji TV en Japón y una tailandesa llamada 23:23, mientras que en la china la censura borró todas las escenas de policías incompetentes o corruptos. Localizar también significa que otro tiene la última palabra en la edición. What's Wrong with Secretary Kim tiene versión filipina, y Hollywood volvió a filmar Oldboy en 2013.
También pasa al revés. The World of the Married se hizo comprando los derechos del drama británico Doctor Foster y terminó marcando un récord de rating en cable. Los programas de variedades siguen el mismo camino con la exportación de formatos: venden la receta, no el guion.
Hoy las productoras calculan la preventa y el potencial de remake desde la etapa de planeación, y a veces un estreno mundial simultáneo hace que el original se viralice primero y los derechos se vendan después. En música, un remake es cuando artistas jóvenes regraban una canción vieja, y los temas ochenteros de Lee Moon-sae o Around Thirty son favoritos de siempre.