Sandglass
Tres amigos atravesando la turbulenta historia coreana de los 70 a los 90. Cuando se emitía, las calles quedaban vacías, por eso le decían "el reloj de volver a casa", y fue el primer drama de TV en mostrar Gwangju de frente.
Son 24 episodios que SBS transmitió del 9 de enero al 16 de febrero de 1995 como especial por los 50 años de la liberación. El director Kim Jong-hak y la guionista Song Ji-na volvieron a juntarse después de Eyes of Dawn. Park Tae-su (Choi Min-soo) y Kang Woo-seok (Park Sang-won), amigos de la infancia, terminan en lados opuestos de la ley: uno como jefe de una banda y el otro como fiscal. En medio quedan Yoon Hye-rin (Ko Hyun-jung), hija de un magnate de casinos, y su guardaespaldas Baek Jae-hee (Lee Jung-jae). Hechos reales como los campos de reeducación de Samcheong o el incidente YH se mezclan con las vidas de los personajes.
SBS, con apenas cinco años al aire, se jugó todo. Se trajo al director Kim desde la rival MBC, se llevó de un golpe a dos estrellas de esa cadena, Choi Min-soo y Park Sang-won, invirtió casi un año de preparación con condiciones de preproducción y lo programó cuatro noches por semana, de lunes a jueves, algo inédito. El resultado: rating promedio de 50.8% y un pico de 65.7% en el episodio 21. Hay quien dice que las cifras se inflaron porque SBS solo llegaba a la zona de la capital, pero eso solo alimentó la leyenda. Los hombres de 20 y 30 corrían a casa, las oficinas cancelaban horas extra y cenas de equipo, los bares compraban tele y pegaban en la puerta "Pasando Sandglass", y hasta desaparecían relojes de arena de los saunas. Donde no llegaba la señal circulaban copias piratas en VHS, y ese boca a boca ayudó a que ese mismo año nacieran televisoras privadas regionales y SBS armara su red nacional.
Su peso histórico es enorme. Fue el primer drama de TV en retratar de frente el Levantamiento de Gwangju, a través de Tae-su, que queda atrapado en Gwangju por casualidad, y de Woo-seok, enviado como soldado de la ley marcial. El Ministerio de Defensa se quejó desde el estreno, y en 1997 pidió por escrito que no se retransmitiera a nivel nacional, y la repetición se cayó. La retransmisión nacional llegó recién en enero de 1998, justo después de que Kim Dae-jung ganara la presidencia. Incluso después de la democratización, llevar ese recuerdo a la pantalla era así de delicado. La historia de Gwangju llegaría después al cine con películas como A Taxi Driver.
También dejó frases legendarias. Las últimas palabras de Tae-su a Woo-seok, "¿Estoy temblando?", marcaron un rating por minuto de 74.4% y se siguen parodiando. Su frase a Hye-rin, "Pensé que así podría tenerte", se volvió material de comedia cuando humoristas como Lee Soo-geun la imitaron pronunciando a propósito todo mal.
El gran ganador fue el novato, Lee Jung-jae. Él mismo contó que Jae-hee hablaba tan poco porque él estaba tan tieso en el set que el director le recortó los diálogos, pero ese aire de guardaespaldas callado pegó fuerte. A SBS llegaban cartas pidiendo "no maten a Jae-hee" y los dojos de kendo vivieron un boom. Ganó el premio a mejor actor nuevo y, décadas después, se volvió estrella mundial con El juego del calamar. Hay una anécdota famosa: la mamá de Jennie, fan de él, pensaba ponerle Jae-hee a un hijo, pero tuvo una niña y eligió el parecido "Jennie".
El efecto salió de la pantalla. La estación Jeongdongjin, en Gangwon, una paradita que casi cierran, apareció en una escena corta y se convirtió en uno de los lugares turísticos emblema de Gangneung; sus tiendas de recuerdos siguen llenas de relojes de arena. La canción rusa "Grullas" de Iosif Kobzon, usada de fondo, se hizo famosa en Corea. Exportado a Mongolia en 1998, se considera el punto de partida del hallyu televisivo allá. Ganó seis premios Baeksang, incluido el gran premio de TV. Ko Hyun-jung se casó y se retiró justo después, volvió una década más tarde y en 2009 marcó otra época como Mishil en Queen Seondeok. Desde 2025 está en Netflix.