Choi Dong-hoon
El director de Tazza, The Thieves y Assassination. Puede meter a diez protagonistas en un mismo plano y aun así mantener la historia corriendo, y con eso subió el techo del cine comercial coreano.
Nació en Jeonju. Mientras estudiaba Letras Coreanas en la Universidad Sogang entró al cineclub que había fundado Park Chan-wook, luego pasó por la Academia Coreana de Artes Cinematográficas y trabajó como asistente de dirección de Im Sang-soo. A Im le encanta salir en sus propias películas y arrastró a Choi a varios cameos, incluido uno en The President's Last Bang en 2005, cuando Choi ya había debutado como director. Según él, sus calificaciones eran pésimas y solo vivía leyendo, y sus primeros guiones no convencían a nadie, así que siguió escribiendo sin parar. Años después, cuando una estudiante le confesó que no sabía escribir, le dijo que él tampoco y que seguro Hemingway reescribió Adiós a las armas decenas de veces.
Debutó en 2004 con The Big Swindle, un golpe de estafadores que llevó a 2.12 millones de espectadores y le dio a la vez Mejor Guion y Mejor Director Revelación en los Blue Dragon Film Awards. Tazza: The High Rollers (2006) juntó 6.84 millones y ganó el gran premio de cine y Mejor Director en los Baeksang Arts Awards. Retrata la codicia en crudo y con frialdad, bastante más oscura que lo que vino después, y las frases de la Madam Jung de Kim Hye-soo y del Go Gwang-ryeol de Yoo Hae-jin siguen siendo memes en el internet coreano. Woochi (2009) soltó a un mago taoísta de la era Joseon en el Seúl moderno y vendió 6.13 millones de boletos; un fragmento de su guion hasta apareció como texto de lectura en un simulacro oficial del examen de admisión universitaria coreano.
El verdadero pico vino después. The Thieves (2012) fue un caper con Macao Park (Kim Yoon-seok), Pepsi (Kim Hye-soo), Popeye (Lee Jung-jae), Yenicall (Jun Ji-hyun) y Zampano (Kim Soo-hyun) en el mismo tablero, y reunió 12.98 millones. Assassination (2015) fue su primera película sobre la lucha por la independencia durante la ocupación japonesa, aunque en el fondo sigue siendo acción a balazos: la francotiradora Ahn Ok-yun de Jun Ji-hyun, el espía doble Yeom Seok-jin de Lee Jung-jae, el Hawaii Pistol de Ha Jung-woo, el Rapid Fire de Jo Jin-woong y Cho Seung-woo apareciendo como Kim Won-bong. Vendió 12.7 millones y ganó Mejor Película en los Blue Dragon. Así se convirtió en el segundo director, después de Yoon Je-kyoon, con dos películas de diez millones, y en 2016 sus cinco largometrajes sumaban más de 40 millones de espectadores, el récord entre directores coreanos. Su nombre resume la época en que los diez millones de boletos se volvieron la medida de un éxito, la edad de oro del cine coreano.
Su sello es el caper. Bautizó su productora Caper Film, tal cual el género de criminales que se juntan para un gran golpe, y la maneja con su esposa, la productora Ahn Soo-hyun, que produce todas sus películas. Prefiere un montón de personajes con intereses que chocan un poco antes que un solo protagonista. Él dice que hasta en el cine de género lo que importa es el detalle cotidiano, que los personajes se sientan como gente que se sienta a comer, y que lo más importante en una escena de acción es una cara humana.
Los diálogos son su superpoder. La mayoría de sus frases que se volvieron virales no fueron improvisadas, estaban en el guion desde el principio, y sus actores siguen el texto en más del 90%. El detalle es la velocidad. En el making of de The Thieves se le ve pidiendo que una línea salga en cierto número de segundos, y cuando Kim Hae-sook, que hacía de Chewing Gum, contó que el ritmo la destrozó, Kim Hye-soo dijo que a ella también le costó. En el comentario de The Big Swindle, Baek Yoon-sik se quejó de que tan rápido nadie entiende nada y Choi le respondió en seco que el público lo entiende todo. Eso sí, en Assassination bajó el tono y el ritmo a propósito.
Le es fiel a su gente. Kim Yoon-seok y Joo Jin-mo estuvieron en todas sus películas desde The Big Swindle hasta The Thieves. El actor de teatro Kim Kang-woo, que aparece en papeles chiquitos en sus películas, es literalmente su tío. Kim Yoon-seok cuenta que Choi actúa cada escena antes de filmarla y lo hace increíblemente bien, y que sus indicaciones son como el resumen perfecto que te pasa el mejor de la clase la mañana del examen. El propio Choi dijo alguna vez que los directores de cine son personas que querían ser actores.
No todo han sido éxitos. Su proyecto soñado Alienoid, Parte 1 (2022) y Parte 2 (2024), recibió malas críticas y se quedó en 1.54 y 1.43 millones. Su siguiente película, un remake del thriller hongkonés Overheard, ya tenía producción de CJ y reparto con Lee Jung-jae, Kim Woo-bin, Yum Jung-ah y Kim Eui-sung, pero se pospuso indefinidamente en 2017 por los problemas de salud de Kim Woo-bin. En 2019 hizo un cameo en Tazza: One Eyed Jack, la tercera entrega de la saga que él empezó.