Lee Sung-min
El jefe Oh de Misaeng y el presidente Jin de Reborn Rich. Un actor que floreció tarde y que hace creíble lo mismo a un papá cualquiera que a un magnate intocable.
Nació en 1968 en un pueblito de Bonghwa, en Gyeongsang del Norte, y se enamoró de la actuación después de ver una obra en una salida del colegio. Nadie lo apoyó. Cuando sus profesores supieron que había aplicado a una carrera de teatro y cine, lo dejaron en ridículo, y su papá, un cinéfilo que no se perdía la película del fin de semana, lo invitó a comer naengmyeon, le dijo "tú no sirves para esto" y rompió la solicitud. A los veinte, mientras preparaba otra vez el examen de ingreso, bajó de un autobús en un festival de azaleas y quedó frente a un cartel de un pequeño grupo de teatro local que buscaba actores. Empezó a ir a escondidas, y su primera línea en su primer escenario fue "Estuvo delicioso". Lo descubrieron cuando el encargado de la sala de estudio le contó a su mamá que nunca estudiaba, así que volvió a abandonar el sueño y se fue al servicio militar.
Una semana después de salir del ejército, creyéndole a un director que le prometió al menos darle de comer, se fue a Daegu en 1991 con 70,000 wones. Sobrevivió a punta de ramyeon en un cuartito sin mosquitero y a veces pedía más caldo con un plato de tteokbokki de mil wones para llenarse. Una vez pegó 10,000 carteles de teatro a 100 wones cada uno. En Daegu conoció a su esposa, bailarina de formación, y no les alcanzó ni para una foto de boda. En 2001 ganó el premio al mejor actor en el Festival Nacional de Teatro, y años después, cuando le preguntaron cuál fue el momento dorado de su vida, respondió que esos veintitantos pegando carteles.
En 2002, a los 35, dejó a su familia en Daegu y se mudó a Daehangno, el barrio teatral de Seúl, prometiendo intentarlo solo tres años. Actuando con la compañía Chaimu, vivía con 100,000 wones semanales que le daba su esposa y cargaba en el bolsillo los números de una empresa de taxis y de un servicio de chofer por si se quedaba sin trabajo. Pasaron los tres años y seguía siendo un desconocido, pero quería demostrar que un actor de provincia sí podía lograrlo, así que se llevó a la familia a Seúl. La única carne que podía comprarle a su hija pequeña era samgyeopsal en láminas finísimas a mil wones la porción, y hasta hoy dice que no soporta ni verla.
Quien más luchó por él fue su compañero mayor de la compañía, Song Kang-ho. Trabajaron juntos en Secret Sunshine y Song lo recomendó con Kim Jee-woon y Park Chan-wook. El problema era la honestidad brutal de Lee. En cada reunión le preguntaban "¿Eres muy amigo de Song Kang-ho?" y él contestaba "No tanto, la verdad". No quedó en Thirst. Recién por la época de la película Howling se hicieron lo bastante cercanos como para decirlo.
El público empezó a fijarse en él en 2010, como el dueño de restaurante odioso pero extrañamente adorable de Pasta. Para Golden Time, en 2012, bajó 7 kilos y anduvo semanas arrastrando los mismos tenis para interpretar al cirujano de trauma Choi In-hyuk, su primer papel casi protagónico. En The Attorney (2013) tuvo una aparición corta y potente como periodista y excompañero de escuela del abogado de Song. Y luego llegó Misaeng en 2014. Su jefe Oh parecía salido directo del webtoon, el superior que protege al novato con contrato temporal Jang Geu-rae, interpretado por Im Si-wan, e hizo llorar a todo un país de oficinistas que viven entre contratos que vencen y despidos. La serie se volvió emblema de cuando el cable superó a la TV abierta, y él ganó el premio a mejor actor de TV en los Baeksang Arts Awards de 2015. Esa misma noche, el premio equivalente en cine se lo llevó su mejor amigo, Lee Sun-kyun.
En 2018, The Spy Gone North lo llevó por primera vez a la alfombra roja de Cannes junto a Ju Ji-hoon, y el papel le dio varios premios a mejor actor y el Baeksang de cine al año siguiente. Su arma secreta es el dialecto de Gyeongsang. Cuando lo eligieron para interpretar al expresidente Park Chung-hee en The Man Standing Next (2020), decían que no se parecía en nada, pero con orejas postizas y un acento grave de Gyeongsang del Norte se adueñó de la pantalla. Los cambios mínimos en su cara frente a Lee Byung-hun, mientras recuerdan una noche en un puente del río Han, se consideran lo mejor de la película. En 12.12: The Day (2023) interpretó al jefe del Estado Mayor del ejército de esa época justo después de haber hecho de presidente, un guiño de casting que el público captó al instante.
Su punto más alto es Jin Yang-chul en Reborn Rich (2022), el fundador de un chaebol de primera generación que jamás mezcla negocios con familia, con voz rasposa de anciano y acento regional marcado. Cuando su personaje salió de la historia, la gente dijo que la serie se quedó sin motor. La rivalidad con su nieto, interpretado por Song Joong-ki, era la columna del drama, y le dio el Baeksang a mejor actor de TV y un premio de actuación en los Seoul International Drama Awards. Después de encadenar varios papeles de viejitos, admitió que quería descansar de ese tipo de personajes. En 2024 se lanzó a la comedia con Handsome Guys y en 2025 ganó mejor actor de reparto en los Blue Dragon Film Awards por No Other Choice, de Park Chan-wook. En los Baeksang de 2026, una frase de su discurso sonó como una indirecta contra otra ganadora; su agencia informó que al día siguiente la llamó, le pidió disculpas y aclararon el malentendido.
A pesar de sus papeles de tipo duro, no aguanta ni un trago. Es el fiel servidor de Yeontan, un gatito callejero que su hija llevó a casa, y en el programa de viajes Pungyanggo 2, al que llegó por recomendación de Hwang Jung-min, se ganó a la audiencia orientándose solo con mapa de papel y cuidando primero al equipo de producción. Aun así, dice que si volviera a nacer no sería actor: pasarse la vida buscando respuestas que no existen agota. Junto a veteranos del teatro como Yoo Jae-myung, que se hicieron conocidos tarde, es el nombre que explica por qué la banca de robaescenas de la TV coreana es tan profunda. Hizo seis proyectos con Lee Sun-kyun, su amigo más cercano del medio, y cuando Lee murió en 2023 estuvo a su lado hasta el final.