hakbeol (학벌)
El sistema en el que la universidad donde estudiaste te persigue toda la vida como una etiqueta con tu nombre. Es el motor de todos los dramas sobre exámenes y la razón por la que un título falso se vuelve un escándalo nacional.
La palabra tiene dos capas. Una es la red de contactos entre egresados de la misma escuela; la otra, la costumbre de hacer ranking de universidades y tratar a la gente según su diploma. En el coreano de todos los días se usa sobre todo en el segundo sentido. El dinero o el talento se pueden esconder o inflar, pero una carta de admisión ganada con el puntaje del Suneung es un certificado oficial, así que se convierte en el primer filtro para los jóvenes que salen al mundo laboral. En la cima están las SKY.
Cuando un chavo de familia pobre entraba a una universidad top, se decía que había salido un dragón de la zanja. En las décadas de crecimiento acelerado, estudiar en una buena universidad era casi la única escalera para subir de clase. Por eso los niños empiezan a prepararse para la admisión desde la primaria, por eso crecen los hagwon y el gasto en educación privada, y por eso repetir el examen uno o dos años más es tan común. También por eso el país entero se detiene el día del examen. Un estudio encontró que, entre 1997 y 2000, los hijos de egresados de SKY tenían más de la mitad de probabilidades de entrar también a SKY, así que el debate sobre la herencia sigue vivo.
Las prepas también tenían pedigrí. La llamada línea KS, de la preparatoria Kyunggi a la Universidad Nacional de Seúl, fue sinónimo de élite. En 1974 empezó en Seúl y Busan la igualación de preparatorias, pero el prestigio solo se mudó a las prepas especializadas y al distrito escolar 8 de Gangnam, junto a las academias de Daechi-dong.
Hay grietas. A finales de la década de 2010, las empresas públicas adoptaron la contratación a ciegas, que oculta la universidad del candidato, y varias grandes empresas la siguieron. Un grupo civil llamado Sociedad sin Hakbeol se disolvió en 2016 diciendo que el pedigrí académico ya no era la vía principal al poder. El entretenimiento es famoso por ser el terreno donde menos pesa, y Seo Taiji and Boys es el ejemplo clásico.
Aun así, los títulos siguen siendo dinamita. El rapero Tablo sufrió una cacería de brujas en internet por su título extranjero, que al final se confirmó como real. Los dramas se meten de lleno en esta obsesión: SKY Castle, con Yum Jung-ah como una madre dispuesta a todo para que su hija entre a Medicina en la Nacional de Seúl, y Anna, con Suzy como una mujer que vive la vida de otra con un currículum falso.