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sagyoyukbi (사교육비)

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Lo que las familias coreanas gastan en educación fuera de la escuela. Rompe récord casi cada año y es la razón número uno que dan los coreanos para tener menos hijos.

La educación privada abarca todo lo que queda fuera del sistema escolar del Estado: academias hagwon, tutores particulares, clases en línea. En inglés a veces la llaman 'shadow education', educación en la sombra, y el nombre dice mucho. En 2022 el gasto en estudiantes de primaria a preparatoria llegó a 26 billones de wones, otro récord, con un 78% de participación y un promedio de 524.000 wones por alumno al mes. En los primeros años de preparatoria, con el examen de admisión encima, pasó de 700.000. Las familias con más ingresos gastan más, así que la cuenta bancaria de los papás se refleja bastante directo en la boleta del hijo.

El objetivo casi siempre es la admisión universitaria. En una sociedad donde el pedigrí académico, con SKY en la cima, te sigue toda la vida, el gasto educativo funciona como una inversión. La capital de las academias es Daechi-dong, y la cosa llegó a tal punto que a la prueba de ingreso a los kínderes de inglés ya le dicen 'el examen de estado de los cuatro años'. Cuando las clases empezaron a alargarse hasta casi medianoche, Seúl y otras grandes ciudades limitaron las academias a las 10 de la noche, y ese toque de queda de los hagwon se discute cada año.

El gobierno lo ha intentado varias veces. En los años 80 prohibió las clases particulares, y lo único que logró fue que se volvieran clandestinas y más caras por el riesgo; la prohibición terminó declarada inconstitucional. Después vinieron los materiales de EBS ligados al Suneung y, en 2023, la eliminación de las llamadas 'preguntas asesinas' para frenar a las grandes academias. Nada cambió mucho la tendencia.

Al final, este gasto moldea los planes de familia. Muchas parejas hacen cuentas y renuncian al segundo hijo, o a tener hijos, por eso aparece cada vez que se habla de una tasa de natalidad por debajo de 0,8 o de la generación N-po. La ironía: la mayor razón por la que el mercado de academias por fin empezó a encogerse es que hay menos estudiantes. Por eso también la guerra de admisiones de SKY Castle y el romance con un profe estrella de Crash Course in Romance se sintieron demasiado reales para el público coreano.