El país que envejece más rápido
En Corea nacen menos niños que en ningún otro país, y la proporción de personas mayores sube más rápido que en cualquier lugar. No hay forma de explicar la Corea de hoy sin este dato.
En julio de 2024 la población de 65 años o más superó los 10 millones, y a fines de ese año Corea se volvió oficialmente una sociedad superenvejecida, o sea, más del 20% de la gente tiene 65 o más. Si las proyecciones se cumplen, en 2040 el 39.4% del país serán adultos mayores, y rebasará incluso a Japón, el ejemplo clásico de país envejecido. Lo que pisa el acelerador de este envejecimiento es una tasa de natalidad de 0.7, récord mundial a la baja.
Lo irónico: en los 80 el lema del gobierno era 'hasta dos son demasiados'. En ese entonces los mayores eran apenas el 3.8% de la población, y la política de control natal no giró hacia el fomento de nacimientos sino hasta mediados de los 90. La factura de ese volantazo tardío está llegando toda junta. Escuelas rurales que cierran y asilos que abren en su lugar, jóvenes que se van a la zona metropolitana de Seúl, la extinción regional que se extiende: todo viene de la misma corriente.
Se siente en el día a día. Hay debates sobre beneficios para mayores como el metro gratis, gastos del seguro nacional de salud que no paran de crecer y gente mayor que sigue trabajando después de jubilarse. Con menos jóvenes para enlistarse, el servicio militar y el tamaño de las tropas volvieron a discutirse. La generación N-po, que va renunciando al noviazgo, al matrimonio y a los hijos, y los hogares con una mascota en vez de un bebé, se leen distinto bajo esta luz.
La política también cambia. Para la elección presidencial de 2017, los votantes de 60 o más ya eran casi una cuarta parte del padrón, y empezó a hablarse de 'democracia plateada', donde el voto mayor define las políticas. La cultura pop tampoco se escapa. Que el fandom de las mamás de Lim Young-woong se haya vuelto un peso pesado del mercado de conciertos es parte de la misma historia demográfica.